martes, julio 14

paradojal

frenarse
detener el tiempo
y ver pasarlo

domingo, julio 5

razones para escribir un domingo

siempre tengo razones para escribir un domingo
el fuego que me sale de las uñas
las lunas blancas, las lunas rojas
o tal vez la necesidad de buscarle un color a la luna
los pies abrigados, los tobillos desnudos
el monólogo redundante del invierno, el frío

y a fin de cuentas me viene como esa
necesidad urgente de escribir un domingo
de ponerme a pensar si el mundo gira siempre
o gira sólo cuando yo lo miro
se me caen las razones de los bolsillos
sonámbulas histéricas antiguas
descompaginadas hoscas caprichosas
rígidas genuinas transparentes
malaprendidas persuasivas insurgentes
es que los cierres
es que los bolsillos
atrás quedó la época de las poesías rígidas
la desnudez de los tobillos
mi redundancia poética se parece
a la insistencia asimétrica del frío

los motivos cuelgan de las ventanas
¿los ves? son tantos, algunos escapan al patio
las baldosas cuadradas
los edificios desteñidos
el barrio de las costumbres rígidas
el barrio de los caprichos, las consignas, los ritos
igual, las razones para escribir
al final son tantas, tantas, tantas
¿las ves?

viernes, julio 3

¿tarde?

es que prefiero no empezar la tarde,
quedarme goteando el mediodía
como una canilla abierta de nostalgia
pensativo, girando sobre mi sombra
como un perro en su epílogo de vigilia
atendiendo al reloj que me ofrece
futuro, movimiento y avance,
a veces prefiero
los cinco estantes silentes
su policrómico capricho
y sus libros, ese dominó a medio hacer

domingo, junio 14

milonga de la guitarra que late

ay de los dedos que bailan
del sonido, las cuerdas, la madera,
los compases como un tum tum
las venas y las arterias
y cuando vienen como flotando
las corcheas rojas y violetas
todo termina, todo comienza
el pulso con su disfraz de bailarín
el contratiempo de un domingo sin métrica,
y los músculos bostezan y al fin
se estiran, se tocan,
lo rígido, lo elástico, la estética
el sol entra, camina entre las flores
se tropieza, se disculpa, le sonríen las macetas
ay de los dedos que bailan
que repiquetean, que desnudan, que vuelan
la melodía mareada baila en trance
para que toda nostalgia devenga en romance
es decir, que todo vuelva a ser como era
y después de tanto ir tanto venir
llega el estribillo, el alivio de las vértebras
ay de los dedos que bailan

domingo, junio 7

cabizbajo

vuelvo a escribir por capricho
sentado, en redondo girando
como un reloj descompuesto
escondiendo los puntos, las comas si total
cada-cual-lee-lo-que-cada-cual-prefiere
como cuando vienen y me dicen,
qué quisiste decir cuando dijiste eso de
escribir sin comas? entonces
me hago bolita, busco la palabra más
bonita y escondida
y de entre las piernas, paro cabizbajo,
que no es más que un hermoso fonema
innecesario intangible indiscutiblemente bello
que permite imaginar tres escenas
una, un anciano, pongamos constipado
aturdido por el precio de los laxantes
y las colas y los bancos dos, un niño,
único autor del zapatazo que catapultó
la pelota de trapo contra la ventana de vidrio
ahora destrozada del almacén tres, una mujercita
rosada de pollera en trompo
buscando algún banco de plaza donde llorar
al prometido que faltó a su promesa
cabizbajo es entonces una palabra ubicua

martes, junio 2

crómica

la sala de espera
decorada de

ardores amarillos
gemidos púrpura
lamentos degradé

pestañas caídas
tobillos rígidos
ilusiones sepia

nunca había imaginado
dos planetas tan
tan celestes

domingo, mayo 3

poliglotismo involuntario

me hablan en mil idiomas
yo les advierto sobre mi sordera adquirida
hacen oídos sordos;
igual se hacen entender

miércoles, abril 29

un poema como cualquier otro

al final volví al mismo café
donde hace un año

entonces aquella vez pedí a un mozo
(otro mundo, otro mozo)
papel, birome y dicha
y escribí, frenético muy convencido de todo
aquella carta

volví a este café y busqué la misma mesa
la misma ventana
la misma letra caligráfica
la misma avenida
y encontré todo excepto al mismo escritor

volví, como se vuelve a pasar siempre
por el mismo pasadizo
de un laberinto urbano de calles
con nombres que cambian
a un lado y otro de la avenida

entonces hay
esquinas
escritores
mozos
biromes
olor
a café con medialunas

un año entero como una fracción
y también
pasó un año y pasaron cien y yo mientras

viajé por el mundo, me senté a pensar
en las dos orillas del mismo océano como turista
y como metáfora de mi propia vida,
busqué una moneda y le pedí al azar
que eligiera cruz
porque yo comenzaba a tener cara
de mí

hasta que me sentí cansado de estar quieto
y preferí caminar hasta perderme

y comí cuanto
animal
planta
piedra encontré y cuando

el destino me llamó para contarme su secreto
preferí brindar en silencio con
un café como éste en
un bar como éste escribiendo
un poema como cualquier otro

domingo, abril 26

noches en círculo

sonrío, sentado a oscuras
cantan, corean hasta lo infinito
los oigo, siento y supongo con mis ojos

el llanto, la risa y todo en círculo
desconocidos escupiendo el alma en un balde
los colores, las texturas, los mil colores

mi intento, mis dos intentos
los colchones doblados
y la comunión con nadie mas que yo

el trago amargo de una noche dulce
las voces graves
las canciones, la noche infinita y las mil canciones

miércoles, abril 22

lluna

I

unalluna


hace muchos años
existió una luna,
yo soñaba y ella se reflejaba
en mis sueños

una madrugada
el viento, o tal vez el capricho más genuino del universo
decidió esconderla
entre el polvo de lo infinito

anoche
mientras miraba el cielo
la vi y me alegré tanto;
era la misma de siempre


II

3476 Km


y
sobre la idea
de que cada molécula cambia
segundo tras segundo
tres excepciones

la luna
su diámetro
mis ganas de abrazarla


III

órganos verdes


en una de las caras
de la luna
flotan redon dos
dos órganos verdes

fantaseo con que algún día
algún astrónomo

los descubra
y les ponga mi
nombre

martes, abril 14

suicidios diarios

el desdén
con el que dicen no tuve
con el que admiten no supe

la estadística del desconsuelo

domingo, abril 12

los huesos de los dinosaurios

reuniones de heterópatas polifónicos
hablando de todo o de nada,
goteando sonidos por las comisuras,
sus posmodernos comentarios (sobre)
sus oficios desvocacionados,
técnicas embusteras para perder kilos
y monedas que se vuelven enormes
como las sombras cuando atardece
como un poema que escupe palabras
para arriba, pero las palabras se desparraman
porque arriba el ventilador silente
al fin gira y gira,
al fin reparte el aire que los cigarrillos roban
y yo dele mirarme los dedos y evoco
aquellas garras
que dejaron marcas perennes en la tierra
esa tierra, que se acumula
lógica, sobre el paso del tiempo
mejor cantemos lalolá
las orejas, los paisajes y las postales
entonces, los recuerdos sepia y esa
reincidencia injustificable de siempre
mirá, ahí va un dinosaurio,
decía y ella corría fascinada para sonrisa
de mis ojos y mejor que esta noche
la boca se me haga a un lado,
van a ser las doce y la música
sólo la escuchan mis oídos,
aislados, retraídos
del círculo vociferante,
los bandos, las castas
a uno y otro lado del sillón,
y yo, vuelto antropólogo
de criaturas antiguas
me mantengo despierto
con el quimérico pretexto
de encontrar al primer
tuyodéctilo que pisó el planeta
perseguirlo, alcanzarlo,
pintarlo de amarillo para después
dejarlo correr y volver a decirte
mirá, ahí va un dinosaurio

domingo, marzo 1

ventanajena

la ventana lo sabe,
entonces me acerco y pregunto
tus mil poemas, ¿vendrán?
me esconde el viento,
se nubla y ofende;
parece una niña triste

sábado, febrero 28

cortinas

recién nos referíamos a purgar la realidad
que es devolverle la naturaleza a las cosas

a reencontrarnos con un disco viejo,
a buscar un libro entre las cajas
a un día cantar los mismos alrededor del mismo piano

porque ambos conocemos ese mecanismo,
ese truco tan nuestro que consiste
en dejar que (sobre) vivan los rincones de magia,
es como pretener que llueva sólo
arriba del paragua abierto
y el resto sol, sol y sol
y no, así no es;
lo sé yo, los sabés vos
y lo saben los magos que a veces, hablan por mí
y aunque mis razones matemáticas siempre
apelarán a su (in) conciencia y entonces
multiplicarán una canción por constantes amarillas
y obtendrán, ponele, un 602
que será el doble de aquella habitación irreal
de juramento, empanadas y alfombras rojas
bueno y basta,
además siempre terminamos mirando las mismas postales
ah,
y te iba a decir,
que con esto de la mudanza
me daría mucha pena si al final no te quedás con
esa cortina
esa cortina roja pero que a la vez es de tantos otros
colores

lunes, febrero 23

minia tura

me despertó el sonido del viento
haciendo bailar unos cables contra la pared
este paréntesis de otoño exagerado
esta incoherencia rítmica y eólica
de las mañanas con sol cambiado
el mal cálculo de sábanas en la víspera
y luego una sacudida de meteoritos helados en mi colchón
mi lengua naranja y fría
un lunes comosinada
la fatiga de los cables
el calor del mate
su verde témpera tura

miércoles, febrero 18

febrero a rayas

no será ésta la siesta de mis sueños
ni será aquel el poema que hice venir hasta acá
para sólo decirle
que de tan lejos no lo escucho
acaso tu miopía ha transmutado en sordera, me insinúa
acaso las palabras truncadas de tu distancia, le apunto
te traje para contarte de mis temporadas
de sequías y palabras horizontales

como las rayas del pijama de este febrero
que encontró la llave y escapó
y vio que ya nadie quedaba en la prisión
de máxima inseguridad

se desnudó
y se fue corriendo
inocentemente
hasta el próximo
marzo

domingo, enero 18

27

recuerdo lo que me contaste
de una fiesta entre montañas,
del color de las plantas cuando amanece,
de cómo el agua las fragmentaba en mil gotitas,
colores y música perdiéndose allá lejos,
y vos, con tus ojos más gigantes que nunca
bailabas y yo, con los míos vueltos miniatura,
sentado entre millones, te hablé de luces,
de un mar violeta, amarillo y verde,
así como un gran capricho cromático
del dios de esas noches donde
la arena se vuelve una gran alfombra
y si bien no todas las noches suceden en una playa
ni siempre las plantas amanecen haciendo equilibrio entre gotitas,
algunas están llenas de música viva,
de besos flotando en un sinfín de camperas verdes con rayas amarillas
y qué curioso, casi sin quererlo contamos
veintisiete, vientisiete camperas, entendés,
son muchas camperas verdes, verdes como
mi mar, tus ojos, aquellas plantas y estas aceitunas

domingo, enero 11

sitio nolvidar (FRAGMENTO ANTIGUO)

brazos las ramas escalan mis besos
te sanan, te ganan, te devuelven la cara
y se están por volar
alimentarnos con pecas, lunares,
con guiños, con gestos
comernos ciudades que están por acà
en los rincones de tus miradas,
en los sermones pienso en tu espalda
y están por cantar
de tus axilas doradas
saltará la luna por mi ventana

sitio nolvidar, si te he de olvidar

lunes, enero 5

recitames

la diferencia entre
escribirte un poema lleno de colores
o decirte tres palabras en penumbras
es pequeña es mínima en uno voy a
recordar un arcoiris gigante
un evento único que puede ser mi lengua
cuando explota o inventarte cosas
del país de alicia por ejemplo la mujer
con dedos de jabalina
pero si de una vez por todas apagan esa luz
(esa luz que no nos deja mirar la música verde)
voy a pensar que es mejor
volver al mundo de las palabras ínfimas
recitarte algo tan bajito a tu oído
sólo para que me mires y me preguntes
qué dijiste? y luego te sonrías

sábado, diciembre 27

el movimiento

a dónde vas ¿?
sos vos que te estás yendo
o soy yo que me estoy quedando¿?
se me perdieron algunas palabras por ahí,
no las viste mientras barrías?
y ahora con qué palabras voy a decir..?


decir qué¿?
no ves que estoy viajando¿?
y por más que hables no te voy a entender,
estoy cada segundo en un lugar diferente
y eso quiere decir viajar,
algo así como moverse, todo el tiempo moverse
como… viste los colibríes cuando comen¿?



pero para viajar a veces hay que ser paciente y quedarse quieto,
acaso los trenes no salen de las estaciones¿?
y las estaciones no están llenas de gente quieta¿?
aunque a veces la gente y sus pañuelos blancos
se mueren esperando,
para qué viajás¿?


no sé, supongo que para ser
el mismo siendo diferente,
como el hombre que ve todo tan lento
y frente a todo se maravilla,
o para hablar de esa lluvia que cuando digo la palabra viajar
un poco brota del cielo y otro poco se me escapa de los ojos
pero siempre, siempre choca contra el mismo charco,
como si viviera en un estado interno de micro agitación acuática,
me seguís¿?



a dónde¿?


no importa, es un decir



sí que importa,
además, todo lo que digas es un decir,
y si después vienen los pájaros
y me preguntan,
de qué les voy a hablar¿?
de los trenes y los pañuelos¿?
contame de tus lágrimas, mejor


no, no importa,
además, les podés hablar
de cualquier cosa,
total… son pájaros



vos alguna vez volaste¿?


tengo cara de pájaro?



bueno, entonces contame de tus lágrimas